Las muelas del juicio: Extracción y cuidados post operatorios

Las muelas del juicio son los terceros molares que se encuentran al fondo de la boca, uno por cada cuadrante bucal. Las muelas del juicio reciben este nombre por la coincidencia de su erupción con la edad en que “maduramos y nos convertimos en adultos con juicio”. Estos molares pueden erupciones o no, dependiendo del caso y en ocasiones, si causan problemas, se suele diagnosticar su extracción.

 

¿Cuándo hay que extraer las muelas del juicio?

El profesional debe valorar muy exhaustivamente en qué caso extraer estos molares. Puede ocurrir que su erupción esté causando daños en piezas vecinas y sea mejor extrarela, debido a la presión que ésta ejerce o incluso a que puede causar caries o movimientos en el resto de los dientes.

También es muy común que surjan infecciones ya que, al encontrarse al final de la línea dental, resulta complejo llegar a ellas para limpiarlas correctamente con el cepillo y el hilo dental.  Por eso es muy importante insistir en la limpieza adecuada de este sector de la boca.

¿Cómo se extraen las muelas del juicio?

Lo primero que se debe hacer es consultar a nuestro dentista que, a través de una exploración y una radiografía panorámica de la boca, sabrá el estado en el que se encuentran las muelas: si crecen correctamente o tumbadas, su posición frente al resto de las piezas…

Esta intervención la lleva a cabo un cirujano con anestesia local. Si el paciente lo requiere o solicita también se puede usar sedación, para que la experiencia sea más placentera.

Una vez haya hecho efecto la anestesia, el cirujano realizará su trabajo de la manera que sea más adecuada; a veces será necesario dividir la pieza en varios trozos para que sea más sencilla su extracción, a veces se colocarán puntos y otras no. Cada persona es un caso muy diferente.

Cuidados post operatorios

Después de la extracción es normal sentir molestias las siguientes 24 horas. Durante este periodo es my importante no escupir, no enjuagarse la boca y no cepillar la zona afectada. Estas acciones pueden hacer sangrar más la herida y que la cura se ralentice. Hay que llevar especial cuidado los primeros momentos de la extracción, es posible que la anestesia siga haciendo efecto y podamos hacernos daño al mordernos. Durante los primero 20-30 minutos habrá que llevar una gasa sobre la herida para ayudar a cortar la posible hemorragia, si tras este tiempo se sigue sangrando, cambiamos la gasa y la mantenemos otros 30 min y así sucesivamente hasta dejar de sangrar. Y en todo caso siempre aplicar frío tanto por la parte exterior de la cara, como a través de la ingesta de alimentos fríos.

En caso de haber mantenido las muelas del juicio, ya sea por que han salido correctamente o no provocan dolor alguno es aconsejable llevar un seguimiento para valorar el estado en el que se encuentran y dar pronto una solución si surge cualquier problema.

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